Uno no se convierte sin más en el líder de ventas. Es preciso ganárselo a pulso. Con barro, sudor y lágrimas. De alegría, al final. Cuando te das cuenta de que la relación peso/potencia de su compacto motor DOHC es exactamente la ideal. Cuando recuerdas cómo superaste terrenos duros con una suspensión aún más dura y una maniobrabilidad alegre. Y cuando, tras horas de extenuante naturaleza salvaje, la bandera declara tu victoria. Ni siquiera el barro que cubre tu rostro podrá ocultar esa radiante sonrisa. Antoine Meo, Campeón del Mundo de Enduro E2 a lomos de la 350 EXC-F, sabe de qué estamos hablando.